Oídos sordos por falta de entendimiento

25 Algunos de los que vivían en Jerusalén comentaban: «¿No es éste al que quieren matar? 26 Ahí está, hablando abiertamente, y nadie le dice nada. ¿Será que las autoridades se han convencido de que es el Cristo?27 Nosotros sabemos de dónde viene este hombre, pero cuando venga el Cristo nadie sabrá su procedencia.» 28 Por eso Jesús, que seguía enseñando en el templo, exclamó: —¡Con que ustedes me conocen y saben de dónde vengo! No he venido por mi propia cuenta, sino que me envió uno que es digno de confianza. Ustedes no lo conocen, 29 pero yo sí lo conozco porque vengo de parte suya, y él mismo me ha enviado. 30 Entonces quisieron arrestarlo, pero nadie le echó mano porque aún no había llegado su hora. 31 Con todo, muchos de entre la multitud creyeron en él y decían: «Cuando venga el Cristo, ¿acaso va a hacer más señales que este hombre?» 32 Los fariseos oyeron a la multitud que murmuraba estas cosas acerca de él, y junto con los jefes de los sacerdotes mandaron unos guardias del templo para arrestarlo. 33 Voy a estar con ustedes un poco más de tiempo —afirmó Jesús—, y luego volveré al que me envió. 34 Me buscarán, pero no me encontrarán, porque adonde yo esté no podrán ustedes llegar. 35 «¿Y éste a dónde piensa irse que no podamos encontrarlo? —comentaban entre sí los judíos—. ¿Será que piensa ir a nuestra gente dispersa entre las naciones, para enseñar a los griegos? 36 ¿Qué quiso decir con eso de que “me buscarán, pero no me encontrarán”, y “adonde yo esté no podrán ustedes llegar”?» Juan 7

 

Al leer estos versículos pude darme cuenta que en un punto de mi vida fui igual a esta gente, que aun oyendo de Cristo, y a Cristo mismo, no podían entenderle ni creerle. Resulta que quien no tiene la Palabra de Dios arraigada en su corazón y el Padre no le ha dado sabiduría no puede entender, pues el entendimiento no le ha sido dado. […Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Proverbios 2:5-6] Esto es lo que pasaba con la gente que oyendo y viendo no entendía y por ende no creía.

 

Cuando escuchando la enseñanza, cuando otros nos muestran el camino, intentan darnos a entender preceptos y pautas de vida y, nosotros nos negamos a entender creyendo que son solo patrañas; pues, es producto de la ausencia de ENTENDIMIENTO y Palabra en nuestro corazón.

 

Para poder seguir los caminos de Dios debemos conocerlos y tenerlos trazados en nuestro ser. La única forma de alcanzar esto es pidiéndoselo al Padre y aprendiendo de su Palabra; y, la manera de lograr esto es a través de la oración, buscando revelación divina y leyendo su Palabra y estudiándola; de lo contrario, no podremos ver y comprender la voz de Cristo, cuando su mensaje se nos presente no lo entenderemos y al suceder esto lo único que logramos es apartarnos de Él.

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