Moralidad vs. Innmoralidad

Hacen mal en jactarse. ¿No se dan cuenta de que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Desháganse de la vieja levadura para que sean masa nueva, panes sin levadura, como lo son en realidad. Porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ya ha sido sacrificado. Así que celebremos nuestra Pascua no con la vieja levadura, que es la malicia y la perversidad, sino con pan sin levadura, que es la sinceridad y la verdad.

Por carta ya les he dicho que no se relacionen con personas inmorales.10 Por supuesto, no me refería a la gente inmoral de este mundo, ni a los avaros, estafadores o idólatras. En tal caso, tendrían ustedes que salirse de este mundo. 11 Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer. 1 Corintios 5:6-11

 

¿Inmoralidad? El término se usa para etiquetar a todo aquél o aquello que va en contra de lo moral. Y si la moral está conformada por los valores, costumbres, creencias y normativa de un individuo o una comunidad, entonces quizá nos cuestionemos ¿cómo determinar límites invariables de moralidad?

 

La Palabra ejemplifica la contaminación con la fermentación de una masa causada por la levadura. Si alguno ha estado en una panadería o tuvo la suerte de tener una abuelita amante de la cocina, posiblemente haya podido presenciar o ser parte del proceso de elaboración de panes y masas. La levadura es usada para aumentar el tamaño de las masas, lo interesante de esta es que en un organismo vivo, la levadura, es capaz de crecer y reproducirse. Con esta comparación Pablo quería decir que la presencia de inmoralidad parecería inofensiva a prima facie, sin embargo crece y se reproduce. Es por esto que resalta la necesidad de echarla fuera, de evitar las relaciones (como hermanos – amigos) con quienes son inmorales.

 

Nos encontramos en una era muy distinta a la de Pablo, las normas, las costumbres, las creencias y los valores han cambiado o han desaparecido. Encontramos pensamientos que pretendiendo llamarse actos de libertad o igualdad intentan ocultar la evidente INMORALIDAD en ellos. El problema es que nos hemos acostumbrado a verlos y llamarlos NORMALES, cuando evidentemente no lo son, pero debido a que vivimos en un mundo tan dañado nos vemos presionados a incorporarnos a él.

 

La pregunta es: ¿Cómo marcamos los límites de lo moral? La respuesta es sencilla. La moralidad se define en la Palabra de Dios, lo bueno y lo malo es blanco y negro, no gris; con Dios no hay medias tintas o una gama de tonos de los pecados. La Biblia nos muestra claramente que cosas son deplorables para el Señor, y como debe ser nuestra conducta, tenemos un claro modelo de cómo debemos ser, Cristo. Él es a quien debemos imitar y agradar. Si nuestras acciones no se basan en amor (Él) y no agradan a nuestro Padre, entonces claramente hay un problema allí.

 

Recordemos que no fuimos llamados a acoplarnos a este mundo, sino que fuimos separados para y por Él. Nuestra meta no está en placernos en esta tierra, sino alcanzar la eternidad con nuestro Padre.

 

  • Sara Lucio Paredes

 

 

 

 

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