Jesucristo, la base de nuestra fe

…Pero cada uno debe tener cuidado de la manera en que construye, 11 porque nadie puede poner una base distinta de la que ya está puesta, y esa base es Jesucristo. 12 A partir de esa base podemos seguir construyendo con oro, plata, piedras preciosas, madera, paja o caña.13 Pero, cuando llegue el fin del mundo, Dios pondrá a prueba lo que cada uno enseñó. Será como probar con fuego los materiales que usamos para la construcción. 1 Corintios 3:10-13

 

¡Mi base es Jesucristo! Posiblemente esas palabras han salido más de una vez de la boca de algunos de nosotros, y muchas veces no han resultado tan ciertas. Este siglo se caracteriza por una gran variedad de doctrinas, de interpretaciones y formas de practicar la fe. La presión social o incluso nuestra liviandad nos han llevado a vivir el evangelio de la manera más light posible, simplificando nuestra vida o justificando nuestras acciones.

 

Lamentablemente hemos olvidado que Jesucristo es el mismo hoy, ayer y siempre, y que su evangelio existe de la misma forma, y hemos intentado acoplarlo a nuestra generación de tal forma que la práctica de nuestra fe no nos incomode. ¿Cuántas veces hemos intentado modificar la base o encontrar una doctrina con la cual nos sintamos cómodos? 1 Corintios es muy claro, al final Dios pondrá a prueba de fuego esas enseñanzas.

 

Si lo que buscamos es comodidad entonces no hemos conocido verdaderamente la grandeza de Cristo y no hemos sido capaces de comprender la fe y el evangelio. Nuestra fe no es un ahora, no busca únicamente reconfortar la vida terrenal, sino que tiene un objetivo mayor, la eternidad con aquel quien nos creó y nos llamó por nuestros nombres.

 

La fe cristiana no persigue hombres o doctrinas, mas bien sigue a Cristo, quien es el centro de todo y en quien se funda la doctrina. Y, si lo que estas aprendiendo o enseñando no logra calzar perfectamente en la Palabra entonces hay un serio problema. Recuerda que vivir es pasajero, la meta es Cristo; este mundo pasará, más su amor jamás terminará.

 

  • Sara Lucio Paredes

Deja un comentario